Hay personas que, con su forma de trabajar, de relacionarse y de afrontar los retos, dejan una huella profunda. Michaela Perin es una de ellas.
Tras 24 años en Fiam, donde ha desempeñado funciones clave en la gestión de ventas, primero en Italia y luego en el extranjero como directora de área de las filiales de Francia, España y Alemania, Michaela comienza este año una nueva etapa como responsable de ventas.
Una evolución natural que no solo representa un avance profesional, sino también el reconocimiento de un recorrido marcado por el compromiso, la escucha, las relaciones construidas con esmero y una visión siempre orientada al crecimiento compartido.
Desde su llegada a la empresa, Michaela percibió un ambiente en el que las personas realmente importan:
“Cuando llegué a Fiam, me llamó la atención que fuera una empresa a escala humana, donde se puede expresar la propia opinión y se escucha a los demás. Esto es la base de nuestra forma de trabajar, también con los clientes.”
Con el tiempo, Michaela ha desempeñado cada tarea con pasión e inteligencia, contribuyendo al desarrollo de las filiales comerciales en el extranjero y a la construcción de una red de relaciones sólidas y auténticas.
Convencida de que los resultados son fruto del trabajo en equipo, sigue haciendo de la colaboración y la confianza sus herramientas cotidianas.
El nuevo cargo supone para ella un reto estimulante, que la llevará a explorar nuevos ámbitos con la misma determinación que siempre la ha caracterizado.
Para Fiam, es una oportunidad para continuar su trayectoria de crecimiento junto a una profesional que conoce profundamente la empresa, a su gente y los valores que la animan.
Una idea que expresa bien su enfoque del trabajo y las relaciones se resume en sus propias palabras:
“Todo comienza siempre con una relación personal. Es ahí donde se construye la confianza y es ahí donde surgen las oportunidades.”
Y es precisamente de esta actitud de escuchar y conectar de forma auténtica de donde surgen las bases para afrontar nuevos retos.
Contar con Michaela en este nuevo cargo significa poder confiar en una persona que ha construido su trayectoria poniendo a las personas en el centro.
También para nuestros clientes, esto representa una oportunidad concreta: la de interactuar con una profesional que ha adquirido experiencia en contextos internacionales, capaz de captar las necesidades con sensibilidad y transformarlas en soluciones eficaces, con una presencia aún más directa y constante en el territorio.
Porque cuando las relaciones son auténticas, las oportunidades no son solo profesionales: se convierten en ocasiones para crecer juntos, como personas, como empresa y como socios.
Gracias, Michaela, por estos 24 años de auténtica contribución, por tu capacidad de escuchar, por tu humanidad.
Y te deseamos un buen comienzo en esta nueva aventura: estamos felices de continuar este viaje contigo.





